S.E.C.
 Sociedad Española de Criogenización

 PORTADA
 ESTATUTOS
 GLOSARIO
 PROTOCOLO
 FAQ 
 GESTIONES   
 ARTÍCULOS
 ENLACES
 FORO
 CONTACTO
 crionica.org
 
ARTÍCULOS
LAS SOCIEDADES CRIÓNICAS

La técnica de la crionización se basa en que el frío puede conservar en perfecto estado y por tiempo indefinido las células humanas. Siguiendo esta teoría, si se congela el cuerpo de un hombre nada más morir, todas sus funciones quedarán suspendidas mientras este permanezca hibernado, y podrá ser reanimado dentro de muchos años, cuando la ciencia haya descubierto la forma de curar la enfermedad que causó la muerte. Es un método que ya se está llevando a cabo y a la que pueden someterse todas las personas que no se resignen a la muerte y a las que no les importe esperar uno o dos siglos para ser curados.

Esta es la postura tomada por Thomas Donaldson, un matemático de California, casado y sin hijos, que hace dos años descubrió que padecía un tumor cerebral maligno. El tumor está hoy estabilizado, pero es incurable, y existe un 60 por ciento de posibilidades de que haya acabado con él antes de 1993. Por eso ha decidido congelar su cabeza antes de fallecer, pero ha de enfrentarse a un grave problema: la ley le consideraría un suicida, pues sólo admite la congelación de pacientes legalmente muertos. Por eso ha llevado el caso a los tribunales pidiendo permiso legal para que le practiquen la suspensión antes de morir, para que el forense no le practique la autopsia y para que quienes le asistan en la operación no sean acusados de homicidas o de ayudar a un suicida. Si gana el caso, será suspendido a 196 grados bajo cero por la Fundación Alcor para la Extensión de la Vida, situada en Riverside, a 80 kilómetros de Los Ángeles, California.

Actualmente existen tres de estas sociedades, dos en California y una en Michigan, que se definen como organizaciones sin ánimo de lucro y tienen un total de 25 pacientes congelados. Pero la más grande e importante de ellas es Alcor, que cuenta con más de 175 miembros esperando la muerte para ser hibernados.

Alcor practica dos modalidades de hibernación: la suspensión total, que conserva el cuerpo entero, y la neurosuspensión, la elegida por Donaldson, que consiste en guardar sólo la cabeza una vez separada quirúrgicamente del cuerpo. “Los pacientes que escogen esta modalidad” dice Carlos Mondragón, director del centro, “están convencidos de que su identidad, su memoria, lo que ellos son o representan, está en el cerebro”. “Además, en el futuro”, añade, “la medicina dominará esta técnica de tal forma que será más fácil proporcionar un cuerpo nuevo a un paciente que reparar los estragos de la edad”. Alcor mantiene en suspensión en este momento 10 cabezas y 4 cuerpos.

Naturalmente, el alojamiento en estos cementerios helados es caro, y hay que pagar por adelantado. El precio oscila entre los 35.000 dólares (unos tres millones y medio de pesetas) de la neurosuspensión y los 100.000 dólares (10 millones de pesetas) de la hibernación total. De esta cantidad, Alcor utiliza un 15 % para iniciar el proceso. Los intereses que produce esa suma bastan para mantener al paciente durante mucho tiempo. El resto se ingresa en una cuenta de ahorro especial y aparte de la organización, para que cuando el hibernado vuelva a la vida en el futuro tenga dinero para subsistir y no se encuentre sin nada.

 

VOLVER